El encuentro, que reunió a 38 representantes de editoriales independientes y universitarias, abordó la identidad política del gremio, la incidencia en políticas públicas y la actualización frente a los desafíos del sector.
Con el fin de proyectar el trabajo asociativo para los próximos años, Editoriales de Chile llevó a cabo una jornada interna de planificación estratégica en la Biblioteca Nacional de Chile durante la mañana del pasado sábado 14 de marzo.
El encuentro contó con la participación de más de 30 editoras y editores provenientes de diversas regiones del país, quienes trabajaron en la definición de los pilares que guiarán la labor del gremio durante un nuevo periodo, en un contexto marcado por la necesidad de fortalecer la profesionalización, la representatividad y la incidencia política de la edición nacional.
Identidad gremial y el libro como objeto cultural
La jornada inició con un análisis sobre el sentido y propósito de pertenecer a Editoriales de Chile, con un ejercicio para mencionar conceptos asociados a la identidad del gremio, como «comunidad», «colaboración», «cooperación», «desarrollo» y «sinergia».
Uno de los puntos abordados fue la definición de la asociación no solo como una entidad de gestión, sino como una organización con un marcado sentido político y cultural. En esta línea, se reafirmó la visión de la cultura como un horizonte colectivo, donde el libro debe ser resguardado principalmente como un objeto cultural y no meramente comercial.
Esta reflexión decantó en la necesidad de potenciar la incidencia política. Quienes participaron de la actividad coincidieron en que la asociación no debe ser sinónimo exclusivo de comercialización o ferias, sino una voz crítica y especializada capaz de proponer visiones de largo plazo para el ecosistema del libro en Chile.

Incidencia en políticas públicas e internacionalización
Otro eje que se discutió en la jornada fue la participación de Editoriales de Chile en la Política Nacional de la Lectura, el Libro y las Bibliotecas (PNLLB) y el estado actual del programa. Se sugirió asumir un rol más activo y propositivo frente al Estado, buscando que las políticas públicas culturales trasciendan la lógica de los fondos concursables y apunten a la sustentabilidad del ecosistema a largo plazo.
Asimismo, se destacó la importancia de la internacionalización y la vinculación con redes globales. El fortalecimiento de la Alianza Internacional y la oportunidad de las ferias en el extranjero como espacios estratégicos de asociación se posicionaron como prioridades para visibilizar la bibliodiversidad chilena en el extranjero.
Modernización de la gobernanza y descentralización
La representatividad territorial también fue un tema discutido. Se propuso el diseño de comisiones regionales que permitan descentralizar la información y, para fortalecer la cohesión, se planteó la alternativa de realizar al menos cuatro encuentros presenciales durante el año y la creación de un «mapa de editoriales asociadas» que sirva como herramienta de diagnóstico y visibilización de la diversidad de catálogos que componen el gremio.
En la jornada también se esbozaron desafíos de estructura interna, como la reactivación de las comisiones de trabajo para asegurar el compromiso de los miembros y evitar la centralización de tareas. Un hito institucional será el próximo 8 de abril, fecha en la que se realizarán las elecciones para renovar el directorio de la asociación.






