Juergen Boos, director de la Feria del Libro de Frankfurt: «Una industria saludable es una en la que autores y editoriales son compensados de manera justa por sus ideas y obras creativas»

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De visita en Chile en el marco del programa Camino a Frankfurt 2027 y una nueva edición de La Furia del Libro, Juergen Boos, director del encuentro más importante a nivel global para la industria editorial, nos cuenta acerca de sus recuerdos y gustos literarios. Además, detalla su visión con respecto al trabajo interinstitucional que el sector público y la sociedad civil han realizado de cara a la participación de Chile como País Invitado de Honor en Frankfurt en 2027 y los desafíos contemporáneos que enfrenta el sector del libro.

Juergen Boos (Alemania, 1961), fanático de El gran Gatsby de F. Scott Fitzgerald y ávido lector de Alejandro Zambra, es el director de la feria del libro más influyente del mundo y está de visita en Chile junto a una delegación internacional de editores, editoras y profesionales del sector del libro en el marco del proyecto Camino a Frankfurt 2027

El programa, coordinado por el Consejo Nacional del Libro y la Lectura (CNLL) del Mincap, en colaboración con DIRAC, ProChile, la Fundación Imagen de Chile y organizaciones de la sociedad civil, es el principal encargado de gestionar la traducción y el posicionamiento de la producción literaria nacional en el extranjero, con especial foco en Alemania.

“Es importante ahora —y también después de 2027— cultivar estos nuevos contactos y mantener los subsidios de traducción, con el fin de sostener el interés en la literatura chilena y fomentar nuevas traducciones”, señala Boos, quien junto a la delegación estará visitando en los próximos días actividades como La Furia del Libro en el Centro Cultural Estación Mapocho, librerías en Mercado Urbano Tobalaba (MUT) y el Espacio Lector del Centro Cultural La Moneda.

Nacido en Lörrach en una familia de libreros y profesores, Boos admite que los libros y el mundo editorial jugaron un papel importante en su vida desde muy temprano. Se formó como editor en Herder Verlag (Friburgo) a comienzos de la década de 1980 y ha ocupado cargos directivos en Droemer Knaur Verlag (Múnich), Carl Hanser Verlag (Múnich), Springer Science and Business Media (hoy Springer Science) y John Wiley & Sons (Weinheim). En 2005 asumió como presidente y director ejecutivo de la Feria del Libro de Frankfurt y actualmente también preside la promoción de literatura africana, asiática y latinoamericana y dirige la campaña de alfabetización impulsada por la feria germana

“Vivimos tiempos de tensiones políticas complejas que a veces afectan la capacidad de publicar con libertad”

El proyecto de preparación de Chile como País Invitado de Honor a la Feria del Libro de Frankfurt 2027 ha incluido convocatorias para fomentar la traducción de obras literarias chilenas, encuentros bilaterales para fortalecer el diálogo, la cooperación y la creación de redes entre editoriales, agentes y profesionales del libro chilenos y alemanes, y la creación de un proyecto curatorial para presentar al país en la feria.

“Estas han contribuido a profesionalizar el sector editorial chileno y a generar nuevos vínculos internacionales. Me alegra decir que, en conjunto con los fondos de traducción otorgados por el gobierno chileno, esto se materializará en muchas nuevas traducciones de obras chilenas publicadas en alemán y otros idiomas”, señala Boos.

Algunos de los objetivos del proyecto para este 2026 son poner el foco en la profesionalización del ecosistema del libro y en el fortalecimiento de la internacionalización de la industria editorial chilena. 

En ese sentido, Boos enfatiza que una industria editorial «saludable» se sostiene en la libertad de publicación, es decir, en un entorno donde los autores no temen escribir sobre ciertos temas y las editoriales eligen sin ninguna influencia de instituciones estatales qué libros publicar. Puede sonar evidente, pero vivimos tiempos de tensiones políticas complejas que a veces afectan la capacidad de publicar con libertad”.

Otro de los temas que ha entrado en el debate en las últimas semanas es el uso no autorizado de obras publicadas para entrenar herramientas de Inteligencia Artificial (IA). A inicios de mayo, cinco grandes grupos editoriales y el autor Scott Turow presentaron una demanda colectiva contra Meta por infracción a los derechos de autor, alegando que la empresa de Mark Zuckerberg utilizó millones de libros y artículos de revistas pirateados para construir sus modelos de IA. 

Hace tan solo unos días, el Washington Post desclasificó una serie de documentos que revelan detalles sobre el Proyecto Panamá, un plan elaborado por la empresa Anthropic –entre cuyos fundadores están los exmiembros de OpenAI Daniela y Dario Amodei– para entrenar a su gran modelo de lenguaje (LLM) Claude. Según la revista Wired, la premisa del proyecto busca “alimentar a los robots con toneladas de libros, físicos, hechos de papel y tinta, para enseñarles ‘a escribir bien’ en lugar de imitar el ‘lenguaje de baja calidad de internet’.”

En esa línea, Boos declara que una industria editorial saludable necesita “que autores y editoriales sean compensados de manera justa por sus ideas y obras creativas. He seguido de cerca los debates en torno a las herramientas de inteligencia artificial que han utilizado obras publicadas sin autorización.”

A continuación, su mirada sobre la industria, la literatura y el futuro del libro.

¿Cuál es el primer libro que recuerdas vívidamente?

Un libro de mi infancia: la novela de aventuras El Gran Tigre y Christian, del autor alemán Fritz Mühlenweg, con ilustraciones de Raffaello Busoni. En el libro, Christian y su amigo chino Gran Tigre viven un viaje lleno de aventuras, cruzando el desierto de Gobi para entregar un mensaje secreto.

¿Qué estás leyendo ahora mismo?

En este momento voy por la mitad de Proust, novela familiar, de la autora francesa Laure Murat. Por lo general me gusta leer más de un libro a la vez, así que es posible que ya esté con el siguiente cuando se publique esta entrevista.

Un autor o autora latinoamericano que el mundo debería leer.

¡Hay tantos! Por nombrar a un escritor contemporáneo: el mundo debería leer la obra de Alejandro Zambra.

Si no te hubieras dedicado al mundo del libro, ¿en qué te habría gustado trabajar?

Créeme, ¡no había alternativa! Crecí en una familia de libreros y profesores, así que los libros y el mundo editorial han jugado un papel importante en mi vida desde temprano.

¿Cuál es tu momento favorito de la Feria del Libro de Frankfurt?

Cuando me reencuentro con amigos que no he visto en mucho tiempo. Frankfurt es el punto de encuentro del mundo editorial internacional. Se trata, ante todo, de reunir a las personas que hay detrás de los libros.

¿Cuál es el libro que siempre regalas? ¿O el que más veces has regalado?

Un clásico que admiro: El gran Gatsby, de F. Scott Fitzgerald.

¿Cuál es la frase o cita literaria que más te ha marcado?

«Así seguimos adelante, botes contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasado»: la frase final de El gran Gatsby.

El próximo año se realizará la edición de la Feria del Libro de Frankfurt en la que Chile será País Invitado de Honor. Según lo que has observado durante este periodo de preparación, ¿puedes decirnos cómo se ve el sector editorial chileno de cara al 2027? ¿Qué avances has podido observar durante los últimos años?

En el camino hacia la presentación de Chile como País Invitado de Honor en 2027, ya se han llevado a cabo numerosas actividades en colaboración con instituciones chilenas en los últimos años. Estas han contribuido a profesionalizar el sector editorial chileno y a generar nuevos vínculos internacionales. Me alegra decir que, en conjunto con los subsidios de traducción otorgados por el gobierno chileno, esto se materializará en muchas nuevas traducciones de obras chilenas publicadas en alemán y otros idiomas.

Es importante ahora —y también después de 2027— cultivar estos nuevos contactos y mantener los subsidios de traducción, con el fin de sostener el interés en la literatura chilena y fomentar nuevas traducciones.

Algo que también me gustaría ver es el desarrollo de una plataforma para los libros disponibles en Chile con metadatos bien gestionados, que ofrezca una imagen clara del mercado del libro chileno. También una mayor conexión internacional entre editoriales, librerías, distribuidores y bibliotecas, para incrementar las ventas y mejorar la distribución del libro.

¿Cómo definirías una industria editorial local saludable, más allá de las ventas de libros?

En primer lugar, una industria editorial saludable se sostiene en la libertad de publicación, es decir, en un entorno donde los autores no temen escribir sobre ciertos temas y las editoriales eligen sin ninguna influencia de instituciones estatales qué libros publicar. Puede sonar evidente, pero vivimos tiempos de tensiones políticas complejas que a veces afectan la capacidad de publicar con libertad.

En segundo lugar, una industria que prospera gracias a la diversidad, tanto de editoriales como de librerías: un ecosistema donde coexisten sellos grandes y pequeños, enfocados en toda clase de géneros y temáticas, junto con distintos tipos de librerías.

Y, en tercer lugar, una industria en la que autores y editoriales sean compensados de manera justa por sus ideas y obras creativas. He seguido de cerca los debates en torno a las herramientas de inteligencia artificial que han utilizado obras publicadas sin autorización.

¿Qué le dirías a alguien que quiere dedicar su vida a los libros, pero todavía no sabe por dónde partir?

¡Construye una red, involúcrate y prueba cosas! Como yo mismo, cada persona que trabaja en esta industria empezó desde abajo. Por eso me gustaría animar a quienes quieren ser escritores o ilustradores, o trabajar en una editorial o librería: actívate y participa, aunque sea a pequeña escala. 

Asiste a escuelas o capacitaciones, eventos de networking, postula a residencias, becas y programas de financiamiento, o a prácticas y trabajos de temporada. Descubrirás qué área se adapta mejor a ti y conocerás personas con intereses afines que podrán orientarte hacia el siguiente paso en tu carrera.

 

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